21 de noviembre de 2012

Nada


-¿Que te pasa? -Nada...

Ahí empieza todo. Cuando un nada se convierte en todo, y ese todo provoca impotencia. Tenes tanta impotencia por las cosas que no podes resolver, por lo que no podes cambiar... Eso que no podes decir por mas que quieras, no lo podes sacar. 
Esa indiferencia con la que te tratan los demás, esas cosas de las que ¨no se dan cuenta¨, las actitudes que duelen. ¿Y vos? Te callas. 
Si sabes que no cambia nada, que día a día la situación va a ser peor. Te duele a vos, no a los demás.  
Ves como esa persona se aleja y se aleja, y no haces nada. Ves como lo hace pensando que quizá, vuelva. Es fácil entusiasmarse con momentos vividos, es fácil pensar que de alguna u otra manera todo lo que hiciste te lo va a retribuir, pero no es fácil darse cuenta que después de tanto tiempo te volves una persona mas para quien es lo mas importante.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario