Entre no me olvides me deje nuestros abriles olvidados en el fondo del placard, en el cuarto de invitados, eran tiempos dorados, un pasado mejor, y aunque casi me equivoco y te digo poco a poco no me mientas, no me digas la verdad. No te quedes callado, no levantes la voz ni me pidas perdón. Y aunque casi te confieso que también he sido un perro compañero, un perro ideal que aprendió a ladrar y a volver al hogar para poder comer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario